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Poema El Vaso De Agua de Andres Sanchez Robayna



A Ramón Xirau

El vaso no es una medida. El vaso en pleno mediodía. el vaso es de un cristal ligero, muy delgado, delicadeza medida, estancia bajo el sol. El vaso de agua es un ensayo de quietud.

El sol bebe con un sorbo invisible. El sol sin uñas, quieto y rasgado.

El vaso está en reposo bajo el sol. y bajo la mirada, erguido y soleado. El vaso es la mirada. El vaso quieto bajo el sol rasgado.

Todo sucede en una ausencia. El vaso de agua estaba. Pero puedo dejar de pensar en lo que miro o escucho. Puedo dejar de decir lo que me miro o escucho. Sólo existe la verja de hierro recorrida por flores perezosas, al aire quieto, la terraza a esta hora crecida y plena.

El sol confluye aquí y allá, y presencia y ausencia son formas giratorias. En la terraza del sol quieto y vacío una hoja dibuja su sombra y ésta le devuelve su presencia, y la luz entre y sale del vaso de agua abatido por sombras dispersas, y el sol busca pulsar cada cosa, y todo le devuelve
su ser -y cuando se detiene sobre el vaso, luz recta y presencia obediente, el vaso no echa sombra alguna sobre la mesa de la terraza de quietud.

De «La Roca» 1984



Poema Deseo De Verano de Andres Sanchez Robayna



El verano alumbró las laderas de nuevo,
con otro sol más puro cegó las hondonadas,
incendió la morera. Sobre el torso del día
dejó sus secos signos, el fuego material.

Ave, sobre la tierra desnuda del verano,
muestra tu sombra breve. En el aire callado,
o en el solo susurro de incesantes abejas,
enséñanos tu vuelo contra la eteridad.

De «Sobre una piedra extrema» 1995



Poema Triángulo (i) de Andres Sanchez Robayna



avenida de
aves:

el sol
sellado sobre

el agua el
golpe

del aire
entre el

ave y la
página



Poema Tambor de Andres Sanchez Robayna



sonidos sobre este
tambor:

blanco de
cal

pared
de luz

cernícalos
en
el
papel del
aire:

brotan
la
luz
caliza

y uno y otro
cernícalo



Poema Paréntesis de Andres Sanchez Robayna



los pasos que se oían en la grava
avanzaban a ras del mediodía

hacia los setos invisibles iba
la sombra entre las manchas de los pétalos

rojos sobre la grava negra rojo
oscuro de los pétalos echados

sobre la grava negra y aquel árbol
y aquella luz querían decir algo



Poema Las Nubes de Andres Sanchez Robayna



Pasan las nubes blancas. En la tierra
indescifrable, el matorral oscuro,
la fijeza del tojo. Arriba, el cuerpo errante
del cúmulo en el nudo de la luz.

Pasar, como las nubes,
los cielos arrasados del verano tardío,
atravesar la claridad, herido,
en los ojos dolor, un cardo entre las manos.



Poema La Retama (i) de Andres Sanchez Robayna



retama
tú que
yaces sobre
páramos

de viento y
matas
y sol
lento

dime tu
solo
ápice
blanco
pico
de soledad

adamada
retama



Poema Fluye, Fluye Sin Fin… de Andres Sanchez Robayna



Fluye, fluye sin fin, oh tejido invasor, oh red que ciernes. Fluye secamente de toda ausencia oscura. Fluid, rayos extensos, sobre los arenales. Salid densamente de la ausencia, sed, ahí, llamas en el trono del ojo. Oigo como un murmullo en las dunas del fondom y aún no hay hojas ni pasos ni pensamientos en los pasajes del espacio sediento. Que venga rumor de fibras y de lacas en la hora altiva sobre los médanos. Ahí están los maderos, los corchos y las planchas de cobre bajo el cielo segmentado y rodante, y las olas, y el polvo; también ellos te aguardan. Da, luz, tu paso entero. Llégate hasta la lengua que jadea. Sé el agua de esta nada.



Poema El Durmiente Que Oyó La Más Difusa Música de Andres Sanchez Robayna



Las delicadas espaldas del sueño
remontan rojas el oceano,

nubes de densidad calurosa
al extemo del día abovedado,

el mar en esta brisa de verano.
La más difusa música, en el sueño,

la visión más intensa,
las olas prolongadas y el sol y los pinos

giran con esas olas y ese aire que él sueña.
Las nubes son su espalda.

Ni el sol ni la mañana serán ya que para él
un sol o una mañana o un azul ilusorios.



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