Poema Xiii- Durazno de Carmen Boullosa
Durazno
miel de la uva,
fibra del pérsimon:
me ofreces un glosario de carnes
en cada beso.
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Amor Amistad Familia Infantiles Fechas Especiales Cristianos
Durazno
miel de la uva,
fibra del pérsimon:
me ofreces un glosario de carnes
en cada beso.
* *
Abrazo de la tierra,
certeza de lo que el monte dice,
secreto hecho voz,
es el silencio tu aliento cuneiforme,
caligrafía de los dioses son tu olor
y tu cuerpo de amor sedientos.
* *
No eres la pluma
que al aire se inclina,
ni el cuello tibio del ganso,
ni la piel del tímido durazno:
eres el injerto de toda esa ternura
en la fuerza del monte,
en el salto de un felino acorralado.
* *
Un guaje es tu boca fresca,
odre de almíbar,
trozo de amor fresco que a tu contagio
vuelve carne y amor
a la muerte y al engaño.
* *
Claro pétalo que a la flor te asomas,
costa que hacia la densa selva miras,
filo de acero que sobre el acero pesas,
fiel raíz que al tallo imitas, a la flor,
a los aromas,
sobre ti te vuelves.
Eso, pero también el pétalo terso, gozo de color
y de perfumes,
la costa abierta como ninguna boca,
el acero afilado y tenso,
la raíz sólida, llena de poder y de lumbre,
dadivosa:
así eres tú, amor,
así tú y yo, dos entregas amantes y amorosas.
* *
Luz de luz te dice tu tronco extenso
y tu perfume, tu olor a cándida hierba, a lilas,
a tu boca fresca,
te llama esquivamente por tu nombre.
* *
Tu cuerpo pulsado por sí mismo
es en mis oídos viento claro y fresco,
sonido limpio del cobre y del aliento:
eres tus labios rezumantes de lima,
eres tus ojos recubiertos de bruma,
eres tu mano fina ciñéndose sierva:
porque en ti anida el mar, eres su guía,
y de ti la más torpe raíz bebe su espina:
porque tú eres el viento
y eres también la roca virgen
que muchos metros ocultan.
* *
Noches de velos ariscos, tus ojos:
mi carne, toda un lento eyacularse,
frente a ellos se muere,
se cierra más allá del tacto,
se niega toda puerta,
y como un misterio te encuentra,
dentro de sí,
oración milagrosa,
vedada alteración sin nombre
que me obliga a entregarme.
* *
Lago de dos superficies,
mar suspenso:
todo en la palma de tu mano,
como grano de luz,
con una placidez incomprensible:
no hay tiempo, no hay premura alguna,
eres cuanto espacio es posible:
no hay distancia.
* *
Agua profunda,
corriente que, sin ver jamás el monte,
sin conocer la selva,
diriges a tierra el mar,
el ciego.
agua en que mil formas me encuentras
siempre más libre que la luz del sol.
* *