poemas vida obra federico hernandez aguilar

Poema Juego de Federico Hernández Aguilar



Cuando la sangre corre por las venas
rocosas del volcán que ti despierto,
es un trance de amor sacarme muerto
del fondo a la pasión que me condenas.
¿Es que tu gracia no resiste penas
y las sufres, mujer desde mis plintios?
¿Qué buscas en la sed de mis instintos
que no pueda ofrecerte mi ternura?
¡Compatibles los dos en la aventura,
y en el amor tan frios, tan distintos!



Poema Impetración de Federico Hernández Aguilar



Mujer de dimintuas compresiones:
Seas conmigo.

Dama inocente de huracanes perfectibles:
Seas conmigo.

Niña amapola de caricias sobornadas:
Seas conmigo.

Onza de acrobacia con desnudez aprendida:
Seas conmigo.

Mujer por siempre de esta noche:
No te vayas, no te vayas sin mí
al infinito.



Poema Hay Poetas Que Huelen A Gemido de Federico Hernández Aguilar



Yo no quiero saber de otro lirismo
que no sea liberación.
Manuel Bandeira

Hay poetas que huelen a gemido,
y esconden dos tijeras en el traje.
Hay poetas que mienten su mensaje
y lo dan de inmediato por perdido…

Hay poetas de nombre y apellido:
¡los que saben que un verso es un pasaje!
Y existen los que toman por ultraje
la ruda inspiración de este atrevido…

Hay poetas que escriben porque sudan,
porque dudan y tienen sus bravatas,
pero nunca en sus versos se desnudan.

Y hay poetas, en fin, que no se anudan
con fuerza la intención a sus corbatas
y cargan para siempre las erratas.

5/X/97



Poema Gotas de Federico Hernández Aguilar



I

Para beber con saña en tu mirada,
bastar?con mirarte sin abismo:
mirarte de una vez, sin espejismo,
con la lágrima firme y habitada.

V

La vida es un conjunto de atisbos.
El hombre
es un destello en el acaso…

XII

He dejado dormidas
las metáforas oscuras…
No es ningún pecado
que me entiendan.

XIII

De tan remendada que tengo el alma,
hoy,
en la ducha,
tres mosquitos mostraron más
personalidad que yo.

XIV

¿Que me vaya?
¿Que te deje?

¿Y si empiezo a respetar el
calendario?

XVII

¿Mentiroso?
¿Cuántas verdades te he dicho
para que me llames mentiroso?

XXVII

Me pesan los dedos
sobre el teclado.
Hoy
no bailarán mis fuerzas.

XXXIII

El silencio es el hijo pródigo
de algunos poetas.

XXXIV

Anoche soñé
que podía inmortalizar mis gritos.
Me levant?gritando,
pero, al intentar escribir,
me faltaron tres condenadas vocales.

XLI

Has tenido entre tus labios
lo que yo sólo puedo tener entre mis
manos…
¿Negarás que conoces
los despertares de mi cuerpo?



Poema Freud de Federico Hernández Aguilar



Necesita una hora de llanto
el niño perdido en el bosque
para vengarse toda la vida.

PASIÓN

Porque sabe que hemos venido
a aplastarla nuevamente,
la hierba se pone amarilla al vernos.

ARA

Ponedle un caso en las ramas,
amarradle una pistola al tronco,
cubridle de espeso carmín las hojas,
vendadle cada una de sus raíces…
Y ni por esas
se parecerá al hombre.

EDAD

Veintirrés años de vida,
doce de asombros,
dinco de inquietudes,
ni uno de certezas.

EROTISMO

Mientras bajo con mis labios a otra parte,
¿te comes mi dedo índice?

VERGÜENZA

Tres pudores rozando con el asma
que por la lengua sale a desvestirte.
Un cruel, atrabiliario y gris fantasma
que teme verte amar y divertirte.



Poema Esta Silla de Federico Hernández Aguilar



Le pedí a esta silla que te esperara.

Disculpa si permanece fiel a mi desgracia,
si la encuentras firme como un soldado.

Ella no quiso dejarme solo.
Le hablé de ti con más pasión que la polilla.

Tuvo a bien agradecer con calma,
con resignada paciencia y con fricciones
-la casi inaudible voz de su madera-.

No se quejó como el casero,
no puso en duda mi avaricia,
no tuvo roces con mis llagas.

Por eso te espera, obediente;
por eso dice que estuve solo
y que mis abrigos ya no abrigan;
por eso nos ves aquí,
más honestos y amparados que una rabia.

Siéntate.

Ahora dinos que llegaste.

18/VI/2000



Poema Esta Danza Que Salvan Las Liturgias de Federico Hernández Aguilar



Esta danza que salvan las liturgias
Este concepto inoculado hoy
Esta perpetuación de la inminencia
Este andar sin las huellas necesarias

Este pedir que se contagie un alce
Esta oportunidad de ser pequeño
Este imaginar párpados gigantes
Esta mancha de amor en las costillas

Esta vid Este ver este detalle
Esta legión de hormigas Este apero
Este mágico tren a la amapola

Ya nunca sin mis ojos estas cosas
Jamás tanta agonía sin mis dedos
Sin mi vértigo nunca tanto sueño



Poema Divertente de Federico Hernández Aguilar



Puto es el hombre que de putas fía
y puto el que sus gustos apetece,
puto es el estipendio que se ofrece
en pago de su puta compañía.
Quevedo

¿Que reír no podemos con poesía?
¡Aquí estoy yo para mirar contrario!
Trompada, sexo y risa son ternario
también en el poeta noche y día.

Si la gente no entiende mi osadía,
¡se estanque el hombre en el común agrario!:
se quede hartando del afán gregario
sobre el retrete de su hipocresía.

No es maña, no es veneno, no es porfía;
¡es estricta divierta de estepario!
Es gana de mostrar que todavía

soy amigo del chusco comentario.
Quien busque carcajada en la poesía,
¡mi verso encontrará de dispensario!



Poema Descifrando El Pan de Federico Hernández Aguilar



Aunque es alto Su nombre,
me ha dado, aquí en el pan,
un informe secreto.
Claudia Lars

El pan habla desde las mesas.

Nadie habla cuando él habla.

Recibe la vital esperanza de todos
y la convierte en promesas nuevas.

El pan no muere en las entrañas de los hombres.
(Ni tú ni yo
penetramos su callado mensaje).

Se rompe en nuestras manos
con facilidad,
como las margaritas,
como la magia de lejanos sueños infantiles.

El pan,
humildemente,
se esparce como los mejores recuerdos.
Cada migaja
es una burla a la muerte.

No le pidas mayores sacrificios.
No al pan.

Tu vergüenza queda bien escondida
tras su amable entrega.
No te justifiques.

Después de todo,
tus huesos son huéspedes de tu cuerpo;
tu corazón es un músculo que puede ser extraído.

¿A quién vas a pedirle mejor destino
para tu mendrugo?

Entiéndelo:

El pan es la señal
de que no podemos solos.

13/V/98



Poema Como Dios Manda de Federico Hernández Aguilar



Hay que mandar como Dios manda
que en eso es un experto el tal Dios
porque nunca nadie le mandó crearnos
y sin embargo le dio por sacarnos del polvo
y por quitarnos la famosa costilla
y echarnos a dormir en jardines
al lado de mujeres y culebras
que nos enseñaron a vernos desnudos
y al final saber del bien y del mal
y ponernos a sudar
y a las mujeres parir con dolor
y darnos hijos que se matan de envidia
y libres albedríos
y platos de lentejas
y 7 mil plagas
y circos romanos
y hogueras y bulas
y cruces y guerras
y guerras y todo…

Yo no sé qué piensen ustedes
pero cuando Dios manda

manda!



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