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Poema El Florecido Sueño de Julio César Aguilar



En la fertilidad de tus manos inacabables
puse anoche a dormitar el sueño
más largamente soñado,
y ya ves ahora, mano tan abierta,
cómo de tus costados, poco a poco,
lúcidamente va enraizándose,
dando al aire su aromada luz
que apenas se irradia.

No ráfagas de amor es lo que pide el beso,
sino habitar en tus manos
que son mis manos:
claridad de la luz en la luz,
labios del amor verdadero;
y en la perfección de tu magnífica mano
darle dichoso a los días
un tiempo que sea mi tiempo,
siempre eterno de amaneceres
igual al sol de la vida.

El florecido sueño tiene el sabor de tus manos,
y tus manos saben a lo que sabe la fruta
cuando madura bajo las manos de Dios.



Poema El Desierto Del Mundo de Julio César Aguilar



A través de la ventana (que son mis ojos)
veo el desierto del mundo
y miro lo que puedo, lo que sé mirar:
¿qué fuera yo si no fuera lo que soy?,
¿qué soy en este desierto
sino un cactus, un animal salvaje,
un insecto más?
¿Sería acaso el sol enfermizo,
el veneno de los alacranes
o el silencio devastador?

Descendiendo las escaleras del tiempo
no arribo a ninguna parte,
por eso me callo, por eso me voy…

Cierro la ventana
y me encierro en la oscuridad
de mi espíritu.



Poema El Corazón de Julio César Aguilar



Amanece
tras un instante
y otro
ritmando sueños,
silbándole al sol
la memoria
de una leyenda.

Alza
su propio eco
hacia el más alto pino
de la noche lenta.

Bajo
el aliento palpitante
de la muerte
renace siempre
amaneciendo.



Poema Ecos De La Agonía de Julio César Aguilar



Fui sólo sombra
habitada por el desdén, por los caprichos
de la luz vagante.
Fructificó en mi ser la desventura
y puntualmente repartí sus dones;
a veces la alegría dejaba en el aire su estela.
Árbol solitario, pan
de la multitud, fui
lo que pude.

De repente todo se va muriendo.
(!Dios, cierra los ojos
y mira tu obra
y compadécete
de ti!,
pero si soy yo el hacedor
de tanto fruto estéril, mándame
de una vez al infierno
y olvídame.
!Acaba ya conmigo, Dios,
tú ganas!
)

Hoy, al borde
de esta tarde
yo también me muero,
para luego tal vez recomenzar…



Poema De Claridad Y Esperanza de Julio César Aguilar



A mi voz susurró el tiempo
su historia de claridad
y esperanza,
y
por mi lengua de barro
yo supe
que también a la muerte se canta.

Vine a este cielo -sólo vine-
para alumbrar con la flor
de mi verso
la tristeza,
pero he de saber
que en la tierra
la alegría-alegría
igualmente
es flor luminosa.

En mi boca
florecen los himnos
que son del mundo canción
y el mundo, río en mi sangre,
es ríomundo, pero siempre sangre.



Poema Canción de Julio César Aguilar



Hay en tu boca
la luz de un hálito
que resplandece

Desde tus ojos
más cercano es
el horizonte

Un canto alegre
mi sueño canta
para tu boca

Renace el mundo
vivos mis ojos
en tu mirada



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