poemas vida obra luis de gongora

Poema ¿vos Sois Valladolid? de Luis De Gongora



¿Vos sois Valladolid? ¿Vos sois el valle
De olor? ¡Oh fragrantísima ironía!
A rosa oléis, y sois de Alejandría,
Que pide al cuerpo más que puede dalle.

Serenísimas damas de buen talle,
No os andéis cocheando todo el día,
Que en dos mulas mejores que la mía
Se pasea el estiércol por la calle.

Los que en esquinas vuestros corazones
Asáis por quien, alguna noche clara,
Os vertió el pebre y os mechó sin clavos,

¿Pasáis por tal que sirvan los balcones,
Los días a los ojos de la cara,
Las noches a los ojos de los rabos?



Poema Volviéndose A Francia El Duque De Humena de Luis De Gongora



Despidióse el francés con grasa buena,
(Con buena gracia digo, señor Momo),
Hizo España el deber con el Vandomo,
Y al pagar le hará con el de Pena.

Reales fiestas le impidió al de Humena
La ya engastada Margarita en plomo,
Aunque no hay toros para Francia como
Los de Guisando, su comida y cena.

Estrellóse la gala de diamantes
Tan al tope, que alguno fue topacio,
Y aun don Cristalïán mintió finezas.

Partióse al fin, y tan brindadas antes
Nos dejó las saludes de Palacio,
Que otro día enfermaron Sus Altezas.



Poema Verdes Juncos Del Duero A Mi Pastora de Luis De Gongora



Verdes juncos del Duero a mi pastora
Tejieron dulce generosa cuna;
Blancas palmas, si el Tajo tiene alguna,
Cubren su pastoral albergue ahora.

Los montes mide y las campañas mora,
Flechando una dorada media luna,
Cual dicen que a las fieras fue importuna
Del Eurota la casta cazadora.

De un blanco armiño el esplendor vestida,
Los blancos pies distinguen de la nieve
Los coturnos que calza esta homicida;

Bien tal, pues montaraz y endurecida,
Contra las fieras sólo un arco mueve,
Y dos arcos tendió contra mi vida.



Poema Valladolid, De Lágrimas Sois Valle de Luis De Gongora



Valladolid, de lágrimas sois valle,
Y no quiero deciros quién las llora,
Valle de Josafat, sin que en vos hora,
Cuanto más día de jüicio se halle.

Pisado he vuestros muros calle a calle,
Donde el engaño con la corte mora,
Y cortesano sucio os hallo ahora,
Siendo villano un tiempo de buen talle.

Todos sois Condes, no sin nuestro daño;
Dígalo el andaluz, que en un infierno
Debajo de una tabla escrita posa.

No encuentra al de Buendía en todo el año;
Al de Chinchón sí ahora, y el invierno
Al de Niebla, al de Nieva, al de Lodosa.



Poema Una Moza De Alcobendas de Luis De Gongora



Una moza de Alcobendas
Sobre su rubio tranzado
Pidió la fe que le he dado,
Porque eran de oro las prendas;
Concertados sin contiendas
Nuestros dulces desenojos,
Me pidió sobre sus ojos
Por lo menos un doblón;
Yo, aunque de esmeralda son,
Se le libré en Tremecén.
¿Hice bien?

En el dedo de un doctor
Engastado en oro vi
Un finísimo rubí,
Porque es siempre este color
El antídoto mejor
Contra la melancolía;
Yo, por alegrar la mía,
Un rubí desaté en oro;
El rubí me lo dio Toro,
El oro Ciudad Real.
¿Hice mal?



Poema Un Buhonero Ha Empleado de Luis De Gongora



1

Un buhonero ha empleado
En higas hoy su caudal,
Y aunque no son de cristal,
Todas las ha despachado;
Para mí le he demandado,
Cuando verdades no diga,
Una higa.

2

Al necio, que le dan pena
Todos los ajenos daños,
Y aunque sea de cien años,
Alcanza vista tan buena,
Que ve la paja en la ajena
Y no en la suya dos vigas,
Dos higas.

3

Al otro que le dan jaque
Con una dama atreguada,
Y más bien peloteada
Que la Coruña del Draque,
Y fiada del zumaque
Le desmiente tres barrigas,
Tres higas.

4

Al marido que es tan llano
Sin dar un maravedí,
Que le hinche el alholí
Su mujer cada verano,
Si piensa que grano a grano
Se lo llegan las hormigas,
Cuatro higas.

5

Al que pretende más salvas
Y ceremonias mayores
Que se deben, por señores,
A los infantados y Albas,
Siendo nacido en las malvas
Y criado en las ortigas,
Cinco higas.

6

Al pobre pelafustán
Que de arrogancia se paga,
Y presenta la biznaga
Por testigo del faisán,
Viendo que las barbas dan
Testimonio de las migas,
Seis higas.

7

Al que de sedas armado
Tal para Cádiz camina,
Que ninguno determina
Si es bandera o si es soldado,
De su voluntad forzado,
Llorado de sus amigas,
Siete higas.

8

Al mozuelo que en cambray,
En púrpura y en olores
Quiere imitar sus mayores,
De quien hoy memorias hay,
Que los sayos de contray
Aforraban en lorigas,
Ocho higas.

9

Al bravo que echa de vicio,
Y en los corrillos blasona
Que mil vidas amontona
A la muerte en sacrificio,
No tiniendo del oficio
Más que mostachos y ligas,
Nueve higas.

10

Al pretendiente engañado,
Que puesto que nada alcanza,
Da pistos a la esperanza
Cuando más desesperado,
Figurando ya granado
El fruto de sus espigas,
Diez higas.



Poema Tras La Bermeja Aurora El Sol Dorado de Luis De Gongora



Tras la bermeja Aurora el Sol dorado
Por las puertas salía del Oriente,
Ella de flores la rosada frente,
Él de encendidos rayos coronado.

Sembraban su contento o su cuidado,
Cuál con voz dulce, cuál con voz doliente,
Las tiernas aves con la luz presente
En el fresco aire y en el verde prado,

Cuando salió bastante a dar Leonora
Cuerpo a los vientos y a las piedras alma,
Cantando de su rico albergue, y luego

Ni oí las aves más, ni vi la Aurora;
Porque al salir, o todo quedó en calma,
O yo (que es lo más cierto), sordo y ciego.



Poema Tardándose El Conde De Villaflor En Volver A Don Luis Unos Dineros Que Le Había Prestado En El Juego de Luis De Gongora



El Conde mi señor se fue a Cherela,
Lio el volumen y picó el bagaje,
Segovianos de a ocho, buen viaje,
Que no os pienso ver más en mi escarcela.

En lebrel convertidos, o en lebrela,
Os llevará de la traílla un paje,
Que en este ya canicular linaje
Gasta lo que a presbíteros repela.

Perros vivos al hombre, perros muertos
Concede a la mujer Su Señoría;
Bobo he sido en prestarle mi dinero.

Bien que si los refranes salen ciertos,
Cuanto más bobo he sido, más espero
Se me aparecerá Sancta María.



Poema Suspiros Tristes, Lágrimas Cansadas de Luis De Gongora



Suspiros tristes, lágrimas cansadas,
Que lanza el corazón, los ojos llueven,
Los troncos bañan y las ramas mueven
De estas plantas, a Alcides consagradas;

Mas del viento las fuerzas conjuradas
Los suspiros desatan y remueven,
Y los troncos las lágrimas se beben,
Mal ellos y peor ellas derramadas.

Hasta en mi tierno rostro aquel tributo
Que dan mis ojos, invisible mano
De sombra o de aire me le deja enjuto,

Porque aquel ángel fieramente humano
No crea mi dolor, y así es mi fruto
Llorar sin premio y suspirar en vano.



Poema ¿son De Tolú, O Son De Puertorrico de Luis De Gongora



¿Son de Tolú, o son de Puertorrico,
Ilustre y hermosísima María,
O son de las montañas de Bujía
La fiera mona y el disforme mico?

Gracioso está el balcón, yo os certifico;
Desnudadle de hoy más de celosía.
Goce Cuenca una y otra monería,
Den a unos de cola, a otros de hocico.

Un papagayo os dejaré, señora
(Pues ya tan mal se corresponde a ruegos
Y a cartas de señoras principales),

Que os repita el parlero cada hora
Como es ya mejor Cuenca para ciegos,
Habiéndose de ver fierezas tales.



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